Esta es la flor mas bella para el interior de su casa

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El Anturio es una planta la cual llama la atención a todos por sus llamativas y duraderas flores que contrastan con el intenso color de las hojas. Al final del post encontraréis la ficha con sus cuidados.

Es semejante al Espatifilo (del que publiqué un post aquí) en cuanto a que lo que nos parece una flor en realidad es una espata (hoja modificada) que protege al espádice (conjunto de flores masculinas y femeninas).

La espata es de un rojo vibrante y el espádice tiene un tono amarillo anaranjado. Las flores pueden llegar a durar varios meses.

Sus hojas surgen de largos peciolos y son bastante grandes, gruesas y de aspecto ceroso. Si se pulverizan para aumentar la humedad ha de utilizarse agua tibia y que sea baja en cal para que no se manche su superficie.

Su situación ha de ser luminosa pero con luz filtrada, sin que le llegue el sol directo pues no lo soporta. También tolera sitios más sombrios.

Son plantas que como las epífitas gustan de crecer sobre otras plantas por lo que el sustrato ha de ser muy drenante, ligero y suelto para permitir que las raíces respiren.

Posee raíces aéreas que surgen de la base de la planta y que han de humedecerse también cuando se rocíe, pero han de evitarse los encharcamientos del sustrato que pudrirían fácilmente la planta.

Nombre científico: Anthurium Scherzerianum

Nombre común: Anturio, Capotillo

Familia: Araceae

Origen: América tropical

Luz: luminosa, sin sol directo. Puede llegar a adaptarse a entornos más sombrios. Proteger de las corrientes de aire.

Temperatura: entre 15 y 28º, no gusta de temperaturas frías ni de cambios bruscos.

Riego: abundante en verano evitando encharcamiento, menos en invierno. Dejar secar la tierra muy ligeramente entre cada riego. Necesita humedad ambiental alta por lo que se puede rociar con agua tibia, evitando mojar las flores.

Sustrato: muy drenante, ligeramente ácido.

Abono: cada 15 días de primavera a otoño.

Multiplicación: por división de rizoma.

Trasplante: cada dos años, según su crecimiento. Puede cambiarse a un recipiente mayor o renovar el sustrato si la maceta ha alcanzado un tamaño grande.

Mantenimiento: limpiar el polvo de las hojas con un paño húmero y quitar las que se deterioren. Si las puntas de las hojas se secan puede rociarse con agua tibia para aumentar la humedad. Quitar las hojas y flores mustias desde su base para evitar enfermedades.

Problemas más comunes: si las hojas se muestran amarillentas puede deberse sobre todo a exceso de agua. Puede verse atacada por cochinillas, mosca blanca, araña roja y pulgones .

Fuente