Humillar a otros no te hace fuerte, te hace miserable

Follow and Share in:

Como es de esperar, en la vida nos topamos con todo, experimentamos de todo y aprendemos constantemente, así como enfrentamos sucesos, también nos encontramos con personas que pueden hacernos ser mejores personas o con seres que en su propia inseguridad y sufrimiento, lastiman a los demás, muchas veces en su propia ignorancia ante la esencia de la vida, pues nadie sale ileso de sus acciones.

Lamentablemente en la vida aún quedan este tipo de personas, las que equivocadamente confunden la autoridad con el poder y el abuso, incluso llegan a pensar que están en lo correcto.

EStos traspasan la sutil línea de la humildad y se desbordan en la búsqueda de un respeto externo que no es más que la carencia de respeto a sí mismo.

Cuando se humilla a alguien más, se está atentando contra si mismo, porque en realidad nada nos separa del resto del mundo, somos esencialmente iguales, únicamente las capacidades varían, en torno a potencialidades, que en cada quien brillan de distinta manera, pero pretender oscurecer las virtudes ajenas enalteciendo sus defectos, no es más que la necesidad propia de aceptación.

Colocar a los demás en situación de desventaja, aprovecharnos de alguna fortaleza, disminuir su estima y cualquier acción que haga desmerecer a un tercero, no es más que ser miserable, no te hace más fuerte el exponer las debilidades de los demás, ni aprovecharte de tu situación de ventaja.

Fuente

Cuando se toman estas acciones, parece olvidarse que la vida todo lo devuelve, todo es causa y efecto y lo que hagamos hoy es lo que recogeremos mañana.

Add a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *