No te arrepientas nunca de ser buena persona… !Esto te Fascinará!

Follow and Share in:

Vivimos en un mundo en el que ser buena persona a veces se convierte en una profesión de riesgo. No te arrepientas nunca de ser buena persona.

No te arrepientas de ser buena persona. ¿Cuántas veces habrás pensado que no merece la pena ser alguien bueno? Que siempre sucede algo en tu contra. Que los buenos gestos no siempre se acompañan de reconocimiento.

Y no ya solo de reconocimiento… sino que en tantas ocasiones te habrás dado cuenta que tus gestos no han sido, si quiera, percibidos por el otro.

Cuando nuestro gesto de bondad no es percibido por el entorno, la frustración y la impotencia muchas veces se hacen carne en nuestro cuerpo y en nuestro sentir. Sobre todo cuando esto sucede de manera mantenida en el tiempo y con las personas que más queremos.

No obstante las personas que gustan de cuidar y hacer sentir bien a los demás no deberían cesar en este instinto de “amor” y cuidado hacia el otro solo porque no sea percibido por los demás.

“La bondad es la única inversión que nunca falla”

-Henry David Thoreau-
La “teoría del mundo justo” hace explícito un sesgo cognitivo que todos utilizamos de una forma u otra para procesar la información. Muchas veces esperamos recibir lo que damos a los otros. Como si se tratara de una operación matemática exacta.

Alimentamos el pensamiento de que vamos a obtener siempre lo que merecemos cuando no es así. Ojalá este mundo fuera un ecosistema justo, con leyes claras de antemano que nos dijeran a qué atenernos. Sin embargo, no es así.

La dificultad de ser buena persona en un mundo que no es justo
El mundo no es así. El mundo sorprende con su equilibrio de fuerzas y la escala de prioridades de sus habitantes. Habitantes que en muchas ocasiones ponen por encima de la “justicia” al interés personal o que hacen gala de una sensibilidad especial por los errores y desplantes de otros.

Habitantes que muchas veces castigan (consciente o inconscientemente) la bondad de los demás, cuando no veneran gestos que nacen de la maldad o del odio.

FUENTE